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Cultura, educación y TIC desde La Macarena, Meta

Cultura, educación y TIC desde La Macarena, Meta

Resumen
Si va a La Macarena, Meta, visite su biblioteca municipal; pase por la sección de poesía; saque la Antología de poesía colombiana de Rogelio Echavarría; busque "Los ojos" de Antonio Gómez (1869 – 1947), levante la mirada y vea los ojos de los niños que estarán jugando descalzos en la sala infantil

 Por: Andres Galindo

Invitación inicial:

Si va a La Macarena, Meta, visite su biblioteca municipal; pase por la sección de poesía; saque la Antología de poesía colombiana de Rogelio Echavarría; busque "Los ojos" de Antonio Gómez (1869 – 1947), levante la mirada y vea los ojos de los niños que estarán jugando descalzos en la sala infantil. Después lea...

Ojos hay soñadores y profundos

que nos abren lejanas perspectivas;

ojos cuyas miradas pensativas

nos llevan a otros cielos y a otros mundos.

Desde niñas, las hijas de Luz Marina Caro han estado fascinadas por la cultura, los libros y la tecnología, inspirando así a su madre y a todas las personas que conocen. Esto lo recuerda la afable bibliotecaria de La Macarena, Meta, quien ha transformado las dinámicas sociales de su municipio, gracias a su gestión en la biblioteca Eudoro Gómez.

"Mi hija fue la que en 2012 me dijo que si veía a personas del Ministerio TIC, pidiera computadores para la biblioteca, y así fue, poco después vinieron ocho promotoras que nos ayudaron a presentar el proyecto y yo me encargué de lograr la firma del alcalde para pasar la solicitud", recuerda Luz Marina.

Eran tiempos en los que la biblioteca compartía espacios con el concejo municipal y las instalaciones pequeñas, calurosas y húmedas no brindaban mayor comodidad a los escasos cien usuarios que la visitaban al mes.

Fue entonces, cuando Luz Marina viajó a Villavicencio a su primera capacitación como bibliotecaria con el ministerio de Cultura y conoció varias de las iniciativas estatales con

las que hoy trabaja para mejorar la calidad de vida de su comunidad.

La macarenaEn Villavicencio postuló a la biblioteca para construirla en un terreno propio: el terreno es de la alcaldía, la construcción y dotación del Ministerio de Cultura, la Unidad de Consolidación Territorial de la Presidencia de la República contribuyó con recursos para complementar el mobiliario, y Computadores para Educar puso la tecnología.

Los computadores llegaron de la mano de Boddy González, gestor de Computadores para Educar a quien Luz Marina guarda en su memoria como una persona atenta y talentosa que iluminó el camino de la apropiación tecnológica que hoy siguen los habitantes de La Macarena.

Desde que llegaron los computadores hubo una explosión de alegría y esto se transformó porque los niños decidieron ocupar su tiempo libre en la nueva biblioteca. Hoy, todos los días llegan hasta la Eudoro Gómez cerca de 130 niños, que reciben instrucciones para el uso adecuado de todos los implementos allí dispuestos para ellos.

Piez descalzos

"Por suerte acá los niños son muy inteligentes y nos ayudan a construir una nueva ciudadanía: juegan, corren y hacen travesuras, pero respetan los espacios y las reglas. Por ejemplo, ninguno entra a la sala infantil con zapatos para cuidar lo que nos han dado", afirma Luz Marina.

La nueva sede de la biblioteca no solo ha sido atractiva para los niños, los adultos también la frecuentan, en especial, por los cursos que se abrieron para capacitar a la comunidad: uno de recreación y deporte, otro de asistente administrativo y finalmente uno dedicado al turismo; cursos auspiciados por el SENA y la alcaldía.

 

Adultos la macarena"La Macarena tiene particularidades especiales, porque está en un rinconcito de Colombia", me dice  Luz Marina, mientras exalta el apoyo recibido en su biblioteca: "usted no se imagina todo lo que esto ha cambiado. Desde que llegaron los computadores, la alegría de los niños contagió a los adultos y hoy todos quieren aprender en conjunto; aquí siempre son bienvenidas las personas del pueblo, los campesinos, las personas en condición de discapacidad y entre todos nos colaboramos para seguir progresando".

Luz Marina, su asistente y los tres estudiantes que hacen trabajo social en la biblioteca, son conscientes que las TIC son un incentivo que transforma a la comunidad, porque encienden el interés de los niños, y los niños son el motor que cambia al mundo.

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Invitación final:

La Macarena es un pueblo tranquilo, con habitantes amables que tratan al turista con entusiasmo. Sus niños bailan en las noches por las calles y el Ejército Nacional garantiza la seguridad de todos.

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